lunes, 7 de julio de 2014

de notas anteriores, el retrato de c. (maría, desde 17 de julio 2014)



su reflejo en el espejo del baño antes de saltar a la vida
Una artista apoyada por un mecenas irresistible. Los favores que su belleza le habilita, y ella acepta naturalmente, naturalmente se brinda

Una mecenas que también se ofrece, C. no duda
Las construcciones performáticas tramadas textualmente, a través del texto.

Dos amigas bailarinas, una obra de teatro dentro. Un cubo blanco. Un oso polar, castaño devenido canoso




2014-07-07

c. era preciosa. Sabía que era preciosa
sentirse ahora. Me diento ahora y sé que soy preciosa
lo sé
lo siento
es este cuerpo que le tocó en suerte motor de todo
es este cuerpo que me tocó en suerte que en esta vida me tocó explotar. En todo sentido explotar.
Con lilah a upa se hace mujer
Se conforma en quien es y en quien dejó de ser para ser quien hoy es
Y ya no quiere dejar nada fuera
Y el fin de semana se estructuraba en la fiesta que a su cuerpo iba a regalar
Otras artistas, algunas mayores que ella, ya le habían ofrecido su cuerpo para su experimento: dar el máximo placer, recibir el máximo placer
Y placer, cómo definir placer, ese es el nudo del experimento. Rozaba la línea del dolor ese placer que se daba. Y rozaba la línea del deshacimiento de esa corporalidad disfrutada, por ella por los demás, por las otras.
c. se constituyó en el otro lado, oscuro, desoído.
c. no calculaba más que el próximo disfrute, el próximo momento de placer consigo misma, con el mundo que todas las filosofías orientales le mostraban como proyección de sí misma, como conectadas a su plopia corporabilidad
c. sabía que elucubraba, y su cuerpo urgía. C. esperaba el próximo encuentro con su mecenas. L. era él. Su él, su Él con mayúsculas en esta historia. Alguien que perspectivaba su trabajo como artista, pero ella sabía que esa perspectiva la abarcaba toda, la constituía como mujer, como ser humano en el planeta tierra
su rutina creadora, su espacio creador, su único motor fuera de su cuerpo, que era dentro que se generaba y era a través de este cuerpo que se daba al mundo, que se le mostraba en su taller
transitar el espacio tiempo desde adentro
siempre fue muy extrovertida en su ser carne, siempre pidió al mundo consentirse, consentirme. Que el mundo sienta conmigo. Preciosa, precioso sentir.
Estar deshecha y el refuerzo de la carne que se deja flagelar en la secuencia del disfrute

Había llegado tarde a trabajar el busto de su madre. L. la esperaba, ceño fruncido, pantalón que lo marcaba. L. la esperaba, contaba con esa obra terminada. Y c. se había quedado dormida, y la masturbación posterior a un sueño húmedo la retrasó, más.

Desplegar sus posibilidades, fue L. el que marcó su talento, el que invierte en ese talento que atraviesa su carne en la masa informe de la arcilla. Arcilla que será mármol, ese es el juego final, ese es el juego que desde miguel ángel le tienen preparado
Pero no se anima, aún es arcilla. Polvo que será polvo. Polvo que será L. y ese pantalón que marca, y ese ceño. Fruncida.

Y en estas líneas me limito a mi voz, lo sé, me recorta, pero puedo constituir para vos las otras en otras textualidades, en otros medios, en sus mensajes que llegan a mí, a mi confrmación


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario