su reflejo en el
espejo del baño antes de saltar a la vida
Una artista apoyada
por un mecenas irresistible. Los favores que su belleza le habilita, y ella
acepta naturalmente, naturalmente se brinda
Una mecenas que
también se ofrece, C. no duda
Las construcciones
performáticas tramadas textualmente, a través del texto.
Dos amigas bailarinas,
una obra de teatro dentro. Un cubo blanco. Un oso polar, castaño devenido
canoso
2014-07-07
c. era preciosa. Sabía
que era preciosa
sentirse ahora. Me diento
ahora y sé que soy preciosa
lo sé
lo siento
es este cuerpo que le
tocó en suerte motor de todo
es este cuerpo que me
tocó en suerte que en esta vida me tocó explotar. En todo sentido explotar.
Con lilah a upa se
hace mujer
Se conforma en quien
es y en quien dejó de ser para ser quien hoy es
Y ya no quiere dejar
nada fuera
Y el fin de semana se
estructuraba en la fiesta que a su cuerpo iba a regalar
Otras artistas, algunas
mayores que ella, ya le habían ofrecido su cuerpo para su experimento: dar el
máximo placer, recibir el máximo placer
Y placer, cómo definir
placer, ese es el nudo del experimento. Rozaba la línea del dolor ese placer
que se daba. Y rozaba la línea del deshacimiento de esa corporalidad
disfrutada, por ella por los demás, por las otras.
c. se constituyó en el
otro lado, oscuro, desoído.
c. no calculaba más
que el próximo disfrute, el próximo momento de placer consigo misma, con el
mundo que todas las filosofías orientales le mostraban como proyección de sí
misma, como conectadas a su plopia corporabilidad
c. sabía que
elucubraba, y su cuerpo urgía. C. esperaba el próximo encuentro con su mecenas.
L. era él. Su él, su Él con mayúsculas en esta historia. Alguien que
perspectivaba su trabajo como artista, pero ella sabía que esa perspectiva la
abarcaba toda, la constituía como mujer, como ser humano en el planeta tierra
su rutina creadora, su
espacio creador, su único motor fuera de su cuerpo, que era dentro que se
generaba y era a través de este cuerpo que se daba al mundo, que se le mostraba
en su taller
transitar el espacio
tiempo desde adentro
siempre fue muy
extrovertida en su ser carne, siempre pidió al mundo consentirse, consentirme. Que
el mundo sienta conmigo. Preciosa, precioso sentir.
Estar deshecha y el
refuerzo de la carne que se deja flagelar en la secuencia del disfrute
Había llegado tarde a trabajar
el busto de su madre. L. la esperaba, ceño fruncido, pantalón que lo marcaba.
L. la esperaba, contaba con esa obra terminada. Y c. se había quedado dormida,
y la masturbación posterior a un sueño húmedo la retrasó, más.
Desplegar sus
posibilidades, fue L. el que marcó su talento, el que invierte en ese talento
que atraviesa su carne en la masa informe de la arcilla. Arcilla que será
mármol, ese es el juego final, ese es el juego que desde miguel ángel le tienen
preparado
Pero no se anima, aún
es arcilla. Polvo que será polvo. Polvo que será L. y ese pantalón que marca, y
ese ceño. Fruncida.
Y en estas líneas me
limito a mi voz, lo sé, me recorta, pero puedo constituir para vos las otras en
otras textualidades, en otros medios, en sus mensajes que llegan a mí, a mi
confrmación
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